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El coronel colombiano con base en Emiratos que impulsa la guerra en Sudán

 

El hombre detrás de los mercenarios: cómo Álvaro Andrés Quijano Becerra alimentó la guerra en Sudán
El hombre detrás de los mercenarios: cómo Álvaro Andrés Quijano Becerra alimentó la guerra en Sudán
Ahmed Fathi

Por: Ahmed Fathi


Nueva York: Las sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos han puesto el foco sobre Álvaro Andrés Quijano Becerra, coronel retirado del Ejército colombiano, identificado ahora por medios de investigación colombianos como el hombre que aparece en una fotografía ampliamente difundida y descrito por funcionarios estadounidenses como una figura central detrás de una red transnacional de mercenarios que fortaleció a las tristemente célebres Fuerzas de Apoyo Rápido (RSF) de Sudán.

 

El 9 de diciembre de 2025, el Departamento del Tesoro incluyó a Quijano y a una red de asociados y empresas en la lista de sanciones de Estados Unidos, acusándolos de reclutar y desplegar a cientos de exsoldados colombianos para combatir junto a las RSF en la brutal guerra civil sudanesa. El Tesoro describió a Quijano como “con base en los Emiratos Árabes Unidos”, un detalle que ha generado un creciente escrutinio en medio de acusaciones más amplias sobre redes externas de apoyo que operan alrededor del conflicto.

 

El medio colombiano Teleantioquia, citando al sitio de investigación La Silla Vacía, identificó a Quijano como la persona que aparece en la fotografía que desde entonces ha circulado ampliamente en redes sociales y plataformas informativas. La imagen muestra a un hombre de mediana edad, sonriente, vestido con uniforme militar junto a otros efectivos, una visual que hoy da rostro a un caso construido durante años a partir de documentos, testimonios y registros financieros más que de identidades públicas.

 

De reclutador a jefe de red

Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, Quijano desempeñó un papel central en la coordinación del reclutamiento de exmilitares colombianos y en la organización de su despliegue a Sudán desde finales de 2024. Esos combatientes, indicaron las autoridades, actuaron como infantes, artilleros, operadores de drones, conductores y entrenadores para las RSF, una fuerza paramilitar acusada por Estados Unidos y organizaciones de derechos humanos de asesinatos masivos, violencia étnica y atrocidades sexuales.

 

En enero de 2025, el Departamento de Estado de Estados Unidos determinó que miembros de las RSF cometieron actos de genocidio.

 

El Tesoro sostiene que la operación de Quijano fue mucho más allá de un reclutamiento improvisado. Funcionaba, en cambio, como una estructura de tipo corporativo diseñada para presentar la participación en una guerra extranjera como si se tratara de un empleo en el exterior.

 

En el centro de esa estructura se encontraba International Services Agency (A4SI), una agencia de empleo con sede en Bogotá que Quijano cofundó. Según el Tesoro, A4SI promocionaba puestos de combate a través de sitios web, grupos de mensajería y reuniones de reclutamiento. La empresa era gestionada por su esposa, Claudia Viviana Oliveros Forero.

 

Para reducir la exposición legal y diluir responsabilidades, A4SI habría recurrido a un intermediario con sede en Panamá, Global Staffing S.A., posteriormente rebautizado como Talent Bridge S.A., encargado de firmar contratos y recibir fondos. Los pagos salariales y las operaciones de cambio de divisas habrían sido gestionados por Maine Global Corp S.A.S., otra empresa colombiana vinculada a transferencias bancarias relacionadas con Estados Unidos por un valor de millones de dólares.

 

“Esto no era un puñado de combatientes fuera de control”, afirmó un funcionario estadounidense familiarizado con la investigación. “Era una cadena organizada”.

 

La conexión con Emiratos

Uno de los elementos más sensibles del caso es la supuesta base operativa de Quijano. El Departamento del Tesoro afirmó explícitamente que Quijano estaba radicado en los Emiratos Árabes Unidos, un nivel de detalle geográfico poco habitual en los anuncios de sanciones. Si bien funcionarios estadounidenses no acusaron al gobierno emiratí ni a empresas locales de dirigir o financiar la red de mercenarios, la designación sitúa al país del Golfo como el entorno operativo desde el cual se coordinó el reclutamiento.

 

Analistas señalan que el papel de Emiratos como centro global de aviación, logística y negocios —que conecta América Latina, África y Europa— lo ha convertido en un punto atractivo para contratistas militares privados y reclutadores que operan a través de fronteras. Investigaciones previas han documentado cómo personal de seguridad extranjero ha sido entrenado, contratado o coordinado desde el Golfo para conflictos en Yemen, Libia y el Cuerno de África.

 

En el caso de Sudán, expertos de Naciones Unidas han informado por separado sobre presuntas rutas de suministro externo y apoyo logístico a las RSF, acusaciones que distintos gobiernos han negado. La base de Quijano en Emiratos, sumada a esos hallazgos, ha intensificado el debate sobre cómo los conflictos contemporáneos se sostienen mediante redes transnacionales que a menudo operan fuera de las estructuras estatales formales.

 

Impacto en Colombia

En Colombia, las revelaciones han sacudido a los círculos militares y políticos. Medios locales, entre ellos La Silla Vacía, han documentado cómo decenas —y luego cientos— de exsoldados fueron atraídos con promesas de altos salarios para trabajos de “seguridad” en el extranjero, solo para terminar combatiendo en una de las guerras más sangrientas de África.

 

En el círculo de la imagen: Álvaro Andrés Quijano Becerra, coronel retirado del Ejército colombiano incluido en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Foto: La Silla Vacía
En el círculo de la imagen: Álvaro Andrés Quijano Becerra, coronel retirado del Ejército colombiano incluido en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Foto: La Silla Vacía

La identificación de Quijano en la fotografía ha dado un rostro humano a esos relatos. El informe de Teleantioquia lo señaló explícitamente como el coronel retirado que aparece en la imagen, marcando una de las primeras ocasiones en que una redacción colombiana asocia públicamente una identidad visual con el presunto arquitecto de la red de reclutamiento.

 

Expertos legales advierten que este tipo de identificación conlleva una alta responsabilidad editorial, dada la gravedad de las acusaciones.


Sanciones y consecuencias

Bajo las sanciones estadounidenses, todos los bienes e intereses de propiedad de Quijano y de las demás personas y entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos, o bajo su control, quedan congelados. A las personas estadounidenses se les prohíbe en general realizar negocios con ellos, y también quedan bloqueadas las empresas en las que los sancionados posean, directa o indirectamente, el 50 por ciento o más.

 

El Tesoro afirmó que la medida busca interrumpir el flujo de combatientes hacia Sudán y enviar una advertencia a quienes pretendan lucrar con la guerra.

 

“El objetivo de las sanciones no es el castigo por sí mismo”, señalaron funcionarios del Tesoro, “sino provocar un cambio de comportamiento”.

 

Lo que aún no está probado

A pesar del nivel de detalle de las acusaciones, persisten interrogantes clave. El anuncio del Tesoro no sostiene que el Estado emiratí haya dirigido las actividades de Quijano ni que haya apoyado conscientemente la red. Tampoco existe hasta ahora una decisión judicial que haya evaluado las acusaciones incluidas en el aviso de sanciones. Quijano no ha respondido públicamente a las denuncias.

 

Aun así, la convergencia de sanciones, periodismo de investigación y la atribución profesional de una imagen ha endurecido el relato.

 

De ser un oficial retirado prácticamente desconocido, Álvaro Andrés Quijano Becerra ha pasado a simbolizar cómo reclutadores privados, fachadas corporativas y centros globales pueden confluir para alimentar las guerras modernas —y cómo conflictos como el de Sudán ya no están limitados por fronteras, sino impulsados por redes que atraviesan continentes.



1. El hombre detrás de los mercenarios: cómo Álvaro Andrés Quijano Becerra alimentó la guerra en Sudán2. En el círculo de la imagen: Álvaro Andrés Quijano Becerra, coronel retirado del Ejército colombiano incluido en la lista de sanciones del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. Foto: La Silla Vacía


(La traducción ha sido generada electrónicamente. Consulte la versión original en inglés para verificar su exactitud.)

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